Estamos perdiendo los papeles

Integrantes del movimiento 15-M protestan ante la sede del Ayuntamiento de Valencia durante la sesión de constitución de la corporación. EFE

Toda revolución, toda lucha tiene sus momentos buenos, sus momentos difíciles y muchas piedras en el camino, piedras que se han de ir quitando de en medio para poder sortear debidamente el camino.

No me iré muy lejos en el tiempo, me quedaré relativamente cerca para recordar algunas de estas luchas. Quizá la más famosa fue la del mayo francés, ese mayo del 68 sin olvidar el movimiento hippy como reacción de la juventud norteamericana a la sangría a las que les estaba llevando la guerra de Vietnam, hubo algún que otro movimiento sin demasiado éxito como aquel que desembocó en una matanza en una plaza de Pekín, Tiananmen le dicen a la plaza, a día de hoy todavía hay quien sigue en la cárcel por esa razón y es que China es algo aparte.

Recientes son las llamadas revoluciones islámicas que llevaron a cambios de gobierno en Túnez y en Egipto, a una guerra en Libia, a represiones más o menos fuertes en lugares como Yemen o Bahrein y a una represión brutal y sangrienta en Siria; algunas con el beneplácito internacional y otras con un absoluto pasotismo por parte de esa misma comunidad internacional.

Ya más cerca de casa hemos tenido otras revoluciones debidas a la crisis como la que se sucede en Islandia donde el pueblo no quiere pagar las deudas generadas por la mala gestión de sus banqueros o en Grecia donde está sufriendo en sus carnes los efectos de la crisis.

Pero es lo que sucede aquí en nuestra casa, en nuestro suelo patrio lo que más nos preocupa, al menos a mí que soy quien escribe esta crítica.

Todo empezó en mayo aunque se venía cociendo desde mucho antes. Un movimiento que conocemos como “indignados”, “movimiento 15-M” o “democracia real ¡ya!”, depende del momento, empezó por realizar una sentada en la puerta del Sol de Madrid, sentada que acabó en acampada y que parece que está siendo desmontada para finalizar, la acampada, este próximo domingo. A Madrid le siguió Barcelona en la plaza de Cataluña, luego les siguieron otras ciudades, entre ellas la de Valencia que es la que a mi más me preocupa por razones obvias.

Hasta el momento en que se celebraron las elecciones del pasado 22 de mayo todo fue más o menos bien pese a las presiones que desde algunos medios, comerciantes y políticos de derechas fundamentalmente, para que el gobierno les disolviera. Afortunadamente los responsables del Ministerio del Interior tuvieron luces en la cabeza en lugar de pájaros o serrín y supieron actuar con cordura y no pasó nada. Durante esos días unos y otros trataron de arrimar el ascua a su sardina y apropiarse de las reivindicaciones de los allí acampados. Mientras el movimiento iba creciendo y sumando gente a las concentraciones.

El primer día que les vi en la plaza del Ayuntamiento de Valencia, luego rebautizada como plaza del 15 de maig (mayo), eran poco menos de una docena; ayer ocupaban toda la parte central de la plaza y eso que cuando pasé era una hora un tanto intempestiva.

El primer inconveniente serio surgió en Barcelona donde el Conseller Puig, aquel del que depende el orden público y otras historias, decidió utilizar a las fuerzas del orden, los Mossos d’escuadra, para desalojar a los allí acampados con la peregrina excusa de limpiar la plaza por motivos de salubridad. No les importó usar la fuerza bruta de modo indiscriminado, robar las pertenencias de los allí acampados y que acabaron en un vertedero completamente destrozadas.

Las pruebas gráficas demuestran el abusivo uso de la fuerza pero él no dimite y no rectifica.

Luego pasaron a otra táctica tan o más deleznable consistente en infiltrar gentes ajenas al movimiento para prostituirlo y, hablando de prostituir, hubo quien intentó abusar de algunas mujeres del movimiento en la Puerta del Sol, anoche una joven fue violada en una tienda de campaña ubicada en la plaza del Ayuntamiento de Valencia, el autor ha sido detenido.

El viernes se constituyeron las Cortes valencianas y mientras una panda de sinvergüenzas, corruptos e imputados se regodeaban de sus cargos y gastaban los dineros públicos en un ágape innecesario, en la calle eran brutalmente reprimidos quienes habían tenido la osadía de hacer uso de su legítimo derecho a manifestarse y hacerlo protestando contra esos impresentables.

Todo empezó porque un salvaje de esos que quedan en la policía decidió empujar violentamente a una mujer y tirarla a suelo. A raíz de ese incidente empezó todo el follón que acabó con 18 heridos y varios detenidos.

En este caso fue cosa de la policía nacional, nuestra policía autonómica es un mero grupo decorativo procedente de miembros de la policía nacional que han pasado a depender de las autoridades autonómicas, desde la policía se ataca a los manifestantes diciendo que la policía se defendió de los ataques de los manifestantes. Craso error.

Fue la policía la que embistió de modo desproporcionado contra quienes ejercían su legítimo derecho a protestar por algo que no les gustaba. Pero es que yo me pregunto,  cuando la policía te da de ostias con o sin motivo ¿acaso no tenemos derecho a defendernos?. Aquello de cuando te den un tortazo pon la otra mejillas es algo simbólico, cuando te dan una ostia, sobre toso si es sin venir a cuento, lo lógico es que te defiendas. ¡Hombre! Lo de las tejeras no tiene defensa.

Hoy han protestado en la toma de posesión de Rita con una cacerolada. Creo que no ha habido incidentes importantes.

Hasta Rubalcaba actuó de modo cobarde y no se atrevió a venir a Valencia para hacer campaña entre las bases socialistas. Han perdido los papeles.

Al final, y por otras razones, va a tener razón la imputada Sonia Castedo (PP Alicante) y vamos a vivir en un estado policial. Aunque ella lo decía porque le habían grabado, con orden judicial, sus conversaciones con algunos dirigentes y constructores sacando a la luz sus tejemanejes. Ya sabemos que a estos del PP les molesta que saquemos a la luz sus chanchullos y se defienden a tacando y denunciando a quienes les denuncian, a la policía y a los jueces.

Dicen algunos analistas cuando de Valencia hablan que no entienden como pueden seguir ganado estos corruptos y sinvergüenzas, ¿qué no leen la prensa, qué no ven las televisiones?. La verdad es que es algo que yo mismo que vivo aquí no acabo de entender.

Ya explicaba hace algunos días el modo en que Camps gana siempre y sí, la gente no ve la televisión salvo la autonómica que solo sirve para servir al amo, como en los mejores tiempos de la esclavitud.

El caso es que una vez pasadas las elecciones ya se recurre a todos los medios pacíficos y violentos para acabar con este movimiento.

Personalmente creo que se deberían reconvertir en un grupo de presión o un grupo político perfectamente legal para combatir los excesos de nuestros políticos antes de perder por completo los papeles.

votar

Acerca de jonkepa

I am seaman (Master).
Esta entrada fue publicada en España, Opinión, Política nacional y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Estamos perdiendo los papeles

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Sr. jonkepa, comparto el punto de vista de su bien expuesta opinión; estuve en la acampada de Plaza Cataluña en Barcelona, tuve suerte de no estar en el momento del desalojo, aunque jóvenes amigos si lo sufrieron. Puedo asegurar de los acampados, que en ningún corrillo, ni en las asambleas se respiraba un ambiente violento ni de provocación, justo al contrario, era la ilusión, (bendita juventud), del cambio por la no-violencia y por la revolución pacifica, algo que a los mas resabiados y batallados como un servidor le parecía algo sin demasiado futuro, conozco bien a estos politicastros que hoy nos gobiernan, desde cualquier partido, digo bien desde cualquier partido, en un porcentaje casi cercano al cien por cien son unos chupocteros sinvergüenzas, que solo dejarían el cargo si se les corriera a garrotazos. He vivido y sufrido en mis carnes la dictadura y después ver a los torturadores o carceleros morir de viejos y a otros disfrutar tan ricamente de su magra pensión pareciendo unos respetables ciudadanos y a gobernadores civiles o delegados del gobierno que han mandado a sus tropas de energúmenos a pisotear a honrados trabajadores que se manifestaban por su salario o su puesto de trabajo, intentar con cinismo convencer a las gentes de sus altos valores democráticos, en fin que aunque admiro a estos jóvenes creo que deberían organizarse algo mejor y no fiarse de ningún lobo con piel de cordero que hay muchos y los que no tenemos el coraje que ellos tienen por lo menos apoyarlos.
    Saludos, Paulino.

    • jonkepa dijo:

      A mi también me ha tocado vivir los estertores del franquismo, la transición y esta democracia tan imperfecta que tenemos. He corrido delante de los “grises” que se desplazaban en sus “tocineras”, hoy les llaman “lecheras” y era algo muy parecido a estos lamentables sucesos acaecidos tanto en Barcelona como en Valencia y creo que en otros lugares ha pasado algo parecido pero se ve que no con tanta violencia.
      Me hace gracia cuando Puig en Barcelona o Ana Botella en Valencia ( es el nombre de la delegada del gobierno, no tiene nada que ver con la concejala de Madrid), dicen que los policías tenían que defender de los ataques de los indignados y me hace gracia porque parece que la policía sigue teniendo derecho de pernada para inflar a ostias a todo hijo de vecino que se ponga delante, al lado o cerca o simplemente les de por ahí y estos (los indignados) no tienen derecho a defenderse del reparto de ostias.
      No solamente siguen quedando salvajes entre la policía, recordemos a esa alma de cántaro que se burlaba en Barcelona, creo que en el Facebook, de sus compañeros a los que tildaba de nenazas, menudo sinvergüenza debe de ser el gachó, también quedan personajes públicos que parecen tener envidia de los modos del franquismo y quieren emularles.
      Me han parecido lamentables y desproporcionadas las actuaciones policiales.
      Saludos.

  3. Pingback: ¿Quiénes son realmente los violentos? | Mis opiniones en Libertad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s